
Lo que viene para la fotografía
Futuro
Archivos y futuro digital
En la crononarrativa de VETA, el futuro se escribe en la A de Archivo. Aquí entendemos que preservar no es solo guardar, sino evolucionar. La transición de la plata al bit nos permite utilizar la Inteligencia Artificial no para reemplazar la realidad, sino para expandir nuestra capacidad de comprenderla, restaurarla y conectarla con nuevas audiencias.
¿Qué se dice en Redes Sociales?
Además del acervo de la fototeca, tambien puede explorar lo que hay sobre fotografia historica de Zacatecas.
¿Qué puede hacer la tecnología con todo eso?
La inteligencia artificial ya puede describir, catalogar y restaurar fotografías históricas en minutos. La realidad aumentada puede superponer una imagen de 1920 sobre la calle donde fue tomada, visible desde cualquier teléfono. Las comunidades pueden identificar rostros, añadir historias y donar fotografías desde cualquier parte del mundo.
Y eso es solo lo que ya existe.
Lo que viene:
- Exposiciones sin muros.
- Archivos que responden preguntas en lenguaje natural.
- Reconstrucciones animadas de momentos históricos
Esta sección es una exploración de ese horizonte.
¿Qué formas de memoria visual aún no hemos imaginado?
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La fotografía está siendo redefinida, y eso cambia todo lo que entendemos por archivo
Durante más de 180 años, una fotografía fue la huella luminosa de algo que realmente ocurrió. Esa certeza está desapareciendo. Los avances tecnológicos han desdibujado los límites tradicionales del medio, haciendo que surjan preguntas sobre la autoría, la originalidad, la propiedad, la verdad y la memoria. Para los archivos históricos, esta transformación no es una amenaza: es una oportunidad. En un mundo donde cualquier imagen puede ser generada, las fotografías que sí ocurrieron —las que resguarda una fototeca— adquieren un valor que antes no necesitaban demostrar.
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La inteligencia artificial: de herramienta a co-creadora
La IA ya no es una novedad experimental. En 2025, la inteligencia artificial no entró con discreción a los estudios fotográficos: irrumpió completamente en flujos de trabajo, expectativas de clientes y, ocasionalmente, en el estado de ánimo colectivo de fotógrafos y directores de arte. Lo que este año dejó en claro es que la IA puede imitar estéticas pero no intenciones; puede replicar estilos pero no significados.
La tendencia que se consolida es la co-creación: la IA propone, el humano decide. Un fotógrafo puede imaginar una escena imposible de capturar y pedir a la IA que la visualice. Esta sinergia da lugar a formatos híbridos que mezclan realismo fotográfico con estética generada. Para un archivo como la Fototeca de Zacatecas, esto abre posibilidades concretas: reconstruir escenas históricas, imaginar cómo se veían en color fotografías tomadas en blanco y negro, o visualizar contextos que rodearon un momento captado.
De cara a 2026, la IA avanzará hacia la edición semántica en tiempo real: comandos en lenguaje natural como “haz el fondo más oscuro” o “cambia la iluminación a luz de tarde” aplicados directamente sobre fotografías históricas. Las implicaciones para el trabajo de catalogación y restauración de archivos son enormes.
Un zacatecano visionario


Zacatecas no solo es cuna de grandes maestros de la lente tradicional, sino también de innovadores que exploran la frontera digital.
La exposición Patrimonio de Miguel Ángel Cid es una invitación para quienes disfrutan y valoran la fotografía enfocada en la arquitectura y los paisajes urbanos. Esta muestra, compuesta por fotografías intervenidas con múltiples imágenes generadas con inteligencia artificial, nos lleva a recorrer la ciudad para admirar la tranquilidad del día, utilizando las nuevas herramientas tecnológicas que han llegado para quedarse, sobre todo entre los jóvenes creadores visuales. Miguel Ángel se convierte en uno de los primeros en presentar su obra a través de esta tecnología, arriesgándose ante un público exigente. Vale la pena explorar las imágenes, ya que reflejan la dedicación y creatividad del autor.
Miguel Ángel es un fotógrafo que desde muy joven se ha dedicado a la enseñanza de esta disciplina. En Zacatecas, es quizá uno de los formadores con más estudiantes activos en la creación visual, además de ser un referente en el diseño y producción de imágenes tanto periodísticas como documentales, así como en la fotografía entornos naturales y urbanismos. Con las nuevas herramientas de la inteligencia artificial, nos sorprende por su habilidad para integrarlas en su trabajo.
Es un creador sin límites en su capacidad de innovación, siempre en busca de nuevas formas de expresión, ya sea mediante técnicas innovadoras o conceptos estéticos.
Miguel Ángel Cid es un artista incansable que ha estado fotografiando desde 2003 y enseñando desde 2007. Ha recibido varios premios a nivel estatal y nacional, ha publicado dos libros y sigue en constante crecimiento. También reconoce la importancia de aprender cada día en las calles, capturando momentos: “La mejor manera de aprender es salir a la calle y observar esos detalles que llaman nuestra atención, esperando el instante adecuado para que la luz sea perfecta y así obtener una buena imagen”. Además de retratar la vida urbana, organiza cursos y talleres que le permiten reinventarse continuamente. Como fotógrafo y artista plástico, ha obtenido reconocimiento y ha influido en muchos de sus alumnos, lo que le ha permitido seguir creando nuevas obras.
PEDRO VALTIERRA
La exposición “Patrimonio” se articula en torno a una doble interrogante sobre el espacio urbano: ¿Qué pasaría en con patrimonio (la ciudad) en unos años? y ¿cómo sería la ciudad si se hubiere construido diferente? La ciudad es un organismo vivo en constante evolución y transformación, su estética será diferente al paso del tiempo. La respuesta a esas interrogantes está basada en la creación de narrativas especulativas, bajo a herramientas tecnológicas como la Inteligencia Artificial (IA) integradas en Adobe Photoshop, imágenes que se construyeron mediante un método fragmentario y ensamblado pieza por pieza, respetando fotografía original. El resultado conceptual se sitúa en la imagen de fantasía y de ficción. “Patrimonio” ofrece al espectador una reflexión crítica sobre el pasado, el presente y el futuro del patrimonio que se habita y se apropia.
MIGUEL ANGEL CID
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Cuando la imperfección se vuelve valor
Paradójicamente, cuanto más perfecta se vuelve la IA, más valioso se vuelve lo imperfecto. Las fotografías con mayor impacto en 2026 son las que priorizan la emoción sobre la perfección. Factores como la pose, la nitidez y los estándares técnicos están cediendo terreno a algo más difícil de fabricar: la emoción genuina.
El siguiente ciclo de la IA en fotografía no será sobre efectos creativos más llamativos ni sobre generadores más potentes. Será sobre recuperar tiempo para la creatividad y devolver a los fotógrafos la posibilidad de hacer lo que aman. En ese contexto, un archivo que preserva fotografías reales —tomadas por personas reales, en momentos reales de Zacatecas— no compite con la IA. La complementa, y la supera en algo que ningún modelo puede fabricar: la evidencia de que eso sí existió.
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La gran pregunta: ¿cómo sabremos qué es real?
El desafío más profundo que enfrenta la fotografía en los próximos años no es técnico. Es filosófico y legal. En 2026, una tecnología llamada C2PA —impulsada por Adobe, Microsoft, Google, Sony, Nikon, Canon, la BBC y la Associated Press, entre otros— está comenzando a funcionar como una especie de etiqueta nutricional para las imágenes: registra quién la creó, con qué cámara o software, qué ediciones se hicieron y si intervino alguna herramienta de IA.
Los teléfonos Samsung Galaxy S25 y Google Pixel 10 ya embeben estas credenciales en cada fotografía tomada, y los principales generadores de imágenes como DALL·E, Midjourney y Adobe Firefly firman digitalmente sus creaciones. El mundo se dirige hacia un sistema donde cada imagen llevará consigo su historia de origen —o se considerará no verificada.
La práctica que se está instalando es esta: tratar cualquier imagen sin procedencia verificable como no confirmada. No necesariamente falsa, pero tampoco probada auténtica. En ese ecosistema, el valor de un archivo físico —con negativos originales, fechas documentadas y procedencia trazable— no puede ser replicado por ninguna tecnología. Es irreemplazable precisamente porque fue analógico.
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La pregunta que define el siguiente siglo
La fotografía fue, durante más de cien años, el testigo más confiable de la realidad. Hoy convive con imágenes que nunca ocurrieron, con memorias visuales construidas por algoritmos y con archivos que pueden desaparecer en segundos si un servidor falla. En ese paisaje, la pregunta que define el futuro de un proyecto como VETA no es técnica: es de responsabilidad.
¿Quién va a custodiar la evidencia de que Zacatecas existió, de que sus calles tuvieron esta luz, de que sus habitantes tuvieron estos rostros? La respuesta no puede ser un algoritmo. Tiene que ser una institución, una comunidad y un archivo.
El futuro del archivo lo construimos juntos.
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Fotografía histórica en las redes sociales
Sin el #, sin espacios. El widget lo agrega solo. Haz clic en Generar corpus y espera unos 15–30 segundos mientras Apify extrae los posts reales de Instagram.























